El
secretario de Relaciones Políticas, José Agustín Ortiz Pinchetti, fijóla
posición del Gobierno Legítimo de México sobre
los acontecimientos ocurridos el día de ayer.
La posición del movimiento político que encabeza Andrés
Manuel López Obrador, como ha sido demostrado en las condiciones
más adversas,
es de
defensa de los métodos pacíficos. Nada que pueda afectar
la paz. Nada que pueda afectar derechos de terceros. Ha habido y seguirá habiendo
una congruencia completa con nuestro compromiso con la paz.
El movimiento es respetuoso de todas las libertades y, desde luego,
de la libertad religiosa. En él participan católicos,
protestantes, libres pensadores y miembros de todas las religiones.
El respeto a la libertad religiosa es y seguirá siendo absoluto.
El día de ayer hubo, sin embargo, una irrupción que interrumpió un
acto de culto en la Catedral Metropolitana. El movimiento desaprueba
por completo esa reacción por parte de un pequeño grupo,
cuya identidad política habrá que confirmar.
En todo caso, podría entenderse que esta reacción fue
producto de lo que la asamblea observó como una interrupción
deliberada de su acto político, al sonar por 12 minutos, con
toda su fuerza, las campanas de la Catedral. En todo caso, de todas
maneras, no debió ser esa la reacción
de quienes participaron en ese acto.
Más allá de esta circunstancia, sí nos interesa
dejar asentado con toda claridad que este hecho sirvió para
ocultar el mensaje político fundamental del acto: la oposición
completa a cualquier intento de
privatización del petróleo por parte de Felipe Calderón.
También, nos interesa advertir que, en las últimas semanas,
hemos percibido una intención franca de provocación por
parte del gobierno federal. Les preocupa la denuncia sobre Tabasco,
la película
de Luis Mandoki e, insistimos, nuestra posición firme sobre el
petróleo.
Nosotros proseguiremos con nuestra lucha política pacífica
y respetuosa de las libertades. |