Después de realizar un
recorrido y de mantener una comunicación directa con la población
damnificada de diversas comunidades de Nacajuca, Andrés
Manuel López Obrador invitó al pueblo afectado por la
inundación a adherirse de manera libre y voluntaria a la denuncia
que interpuso en contra de los presuntos responsables de la tragedia
y para exigir la reparación del daño.
“Todo aquel afectado que quiera, puede adherirse a la denuncia,
tiene que ser, desde luego, de manera voluntaria, no se
puede forzar a nadie; nunca hemos actuado de esa manera. Lo importante
es que la gente sepa de este instrumento legal”, explicó.
El presidente legítimo de México aclaró que recurrirá a
la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y a otros organismos
internacionales, una vez agotadas las instancias nacionales y el tiempo
que sea necesario,
por considerar que no prosperará la querella que presentó en
contra de Carlos Salinas, Ernesto Zedillo, Vicente Fox y Felipe Calderón,
así como los directores de la Comisión Federal de Electricidad
(CFE) y la Comisión
Nacional del Agua (Conagua), Alfredo Elías Ayub y José Luis
Luego Tamargo, respectivamente.
En conferencia de prensa, denunció que los gobiernos de Felipe
Calderón y del gobernador Andrés Granier están “pichicateando” los
apoyos a la gente que perdió su patrimonio familiar y que sólo
entregan bonos, por 10 mil pesos cada uno, “cuando el pueblo
de Tabasco, que ha sido afectado, está pidiendo
justicia y no limosnas y, en consecuencia, se tienen que reparar los
daños”.
Advirtió que el gobierno usurpador de Calderón proyecta
que las plantas de la CFE Peñitas, Angostura, Chicoasén
y Malpaso dejen de contribuir con el 12.6 por ciento del consumo en
el sureste y la cifra se reduzca a niveles de 8.8 por ciento en el
2016. “Del
2000 a la fecha ha venido creciendo la participación de las
empresas extranjeras y ha disminuido la generación de energía
en las plantas nacionales”, explicó.
La incursión de empresas particulares en la generación
de electricidad es un acto totalmente violatorio al texto de la Constitución,
a pesar de que “con mucha hipocresía habla la derecha
de que vivimos en un estado de
derecho”, subrayó al afirmar que la tragedia en su estado
natal es producto de la política privatizadora del sector eléctrico,
que ignora la seguridad de la gente y el interés nacional.
Acompañado por diputados locales del Frente Amplio Progresista,
López Obrador aseguró que las autoridades de la CFE y
de la Conagua tuvieron en sus manos la información y los elementos
necesarios para evitar la catástrofe en el sureste mexicano.
En consecuencia, exigió, “se deben fincar responsabilidades
y reparar el daño causado al pueblo de Tabasco”.
Ante los representantes de los medios de comunicación, presentó gráficas
que muestran el manejo hidráulico de las cuatro presas del río
Grijalva, que corresponden a los meses de septiembre y octubre y los
primeros días
de noviembre y precisó que la mayor parte de la información
fue extraída de documentos oficiales y, en otros casos, la proporcionaron trabajadores
de la CFE y técnicos especializados en la materia.
También hizo una exposición del manejo de la presa Peñitas,
cuya documentación se presentó en anexos en la denuncia
que se interpuso ante la PGR, e informó que durante tres días
se liberaron dos millones de
litros de agua por segundo, que inundaron de inmediato la capital del
estado y municipios aledaños.
Luego aclaró que presentó la denuncia en la PGR porque
es el camino, la vía, a seguir para acudir a las instancias
internacionales; es decir, “se tienen que agotar todos los procedimientos
en el país, además
es muy
difícil que la Procuraduría iniciara, como lo tendría
que hacer, una investigación a fondo y llamar a los responsables”.
Para sustentar su dicho, mencionó que el subprocurador de la
dependencia, José Luis Santiago Vasconcelos, descalificó de
inmediato el contenido de la querella, “sin conocer siquiera
el contenido de la denuncia de
hechos”.
Hizo énfasis en que, “a pesar de que dicen de que nosotros
politizamos la tragedia en Tabasco, la verdad es que siempre actuamos
con responsabilidad, somos gente de principios y no vamos de ninguna
manera,
bajo ninguna circunstancia, a utilizar una tragedia para sacar
raja política. No lo hemos hecho”.
Durante su exposición, dijo que los habitantes de la Ciudad
de México
mantendrán el apoyo a nuestros hermanos de Tabasco. “La
gente ha respondido muy bien al llamado, se han enviado apoyos y vamos
a seguir
enviando despensas, ese planteamiento lo hicimos en el Zócalo
el pasado domingo y los ciudadanos van a seguir ayudando al pueblo
de Tabasco”, enfatizó.
También mencionó que en Tabasco hay un cerco informativo
y lo consideró similar al que imperó cuando Roberto Madrazo
era gobernador del estado.
“Cuando viene al estado por primera vez, después de la
inundación, llegué en lancha a la Plaza de Armas, después
de hacer un recorrido por las zonas afectadas, y me estaba esperando,
de manera prepotente y ostentosa, el director de la Policía
Judicial, con agentes que portaban armas largas, y bloquearon la plaza
para que la gente no llegara”, relató.
Como si fuera poco, enviaron un grupo de provocadores y el escenario “me
recordó los
tiempos de Madrazo, cuando estaba en su apogeo. Claro que no
me intimida, porque estamos acostumbrados a enfrentar este autoritarismo
y claro que sí hay un retroceso”, aclaró.
López Obrador reiteró sin embargo que el movimiento de
transformación de
México no se quedará callado y no se rendirá ante “el
ambiente de autoritarismo que impera en el estado y en el país;
vamos a continuar con
nuestra denuncia y vamos a exigir que se reparen los daños al
pueblo de Tabasco”.
Al final, hizo entrega de una copia de la denuncia a los diputados
del Frente Amplio Progresista en el Congreso de Tabasco e insistió en
que la “tragedia en Tabasco tiene que ver con la privatización
de la industria
eléctrica, la ambición, el hambre y la codicia al dinero,
que lo destruye todo y algo similar quieren hacer ahora con el petróleo”. |