San
José Tenango,
Oax. 15 de septiembre. En punto de las 23 horas, desde este lejano
municipio de la sierra mazateca, Andrés Manuel López
Obrador lanzó al aire el Grito de la Independencia con la
advertencia de que sólo se podrá abolir el régimen
de corrupción a través del pueblo y para el pueblo.
Enarbolando
la bandera nacional, López Obrador convocó a
los indígenas reunidos en la plaza de este municipio a desterrar
la discriminación, el odio, la desigualdad y la codicia porque
en México, aseveró, “¡debe haber patria
para todos!, ¡arriba los pobres, abajo los privilegios!”.
Antes
de mencionar a los padres de la patria, lanzó vivas
a los indígenas, a los campesinos, obreros, migrantes, artistas,
maestros, profesores, sectores productivos y estudiantes en medio
del aplauso mazateco.
Nombró luego a Hidalgo, a Josefa Ortiz de Domínguez,
a Morelos, a Juárez, a los hermanos Flores Magón, a
Francisco I. Madero, a Villa, a Zapata y al general Lázaro
Cárdenas del Río, vitoreó también a los
héroes anónimos y a los asesinados por defender las
causas populares y demandó la libertad de los presos políticos,
fue una arenga que resonó en la explanada, en las milpas y
en el cerro de esta comunidad y que hizo, por un momento, especiales
a los mazatecos y al mismo tiempo iguales al resto de los mexicanos.
A esta
inusual fiesta llegaron por millares y se quedaron aquí hasta
las primeras horas de la madrugada en medio de cohetones, música,
banderas, confeti y de los 6 mil tamales que se prepararon para la
ocasión, fueron momentos para la anécdota de aquellos
que desde aquí partieron a la ciudad de México y se
sumaron a aquellas concentraciones en el Zócalo posteriores
al 2 de julio y de las que a partir de hoy correrán por estas
tierras luego de estas inusuales fiestas patrias para los mazatecos.
Antes,
en Huautla de Jiménez, la ciudad de las nubes, López
Obrador dio también un grito adelantado de Independencia y
denunció que es inaceptable que haya en México funcionarios,
como los ministros de la Corte, que devenguen salarios de más
de 500 mil pesos mensuales o que los ex presidentes reciban pensiones
millonarias mientras la pobreza lacera al país.
Aseveró que es fundamental una transformación política
y económica en México, tan trascendente como lo fueron
en su momento los movimientos de Independencia, Reforma y Revolución, “una
transformación por la vía pacífica, sin violencia,
con una revolución de las conciencias”.
En la
plaza principal de este municipio llamó a que este
cambio sea de fondo, de raíz, porque México no puede
continuar con la misma política económica ni con la
misma actitud política, “tenemos que cambiarlo ya, antes
de que nos dejen un país empequeñecido, sin posibilidad
alguna de recuperarse, tenemos que organizarnos y cambiar ya”.
“Calderón
no merece respeto”
Al mediodía, en Teotitlán de Flores Magón,
López Obrador había señalado ya que este 15
de septiembre habría dos gritos de Independencia: en el Zócalo “el
del usurpador, y en San José Tenango el de las mujeres y los
hombres libres, de los que quieren que haya un cambio en el país”.
En esta
tierra que lleva el nombre de esos luchadores sociales, comentó que en la ciudad de México Felipe Calderón
había iniciado los preparativos para conmemorar un aniversario
más del inicio de la Independencia de México, llenando
de soldados y vallas la plancha del Zócalo; “esto lo
hace porque no ha podido legitimarse; desde aquí, saludo a
los miembros del Ejército Mexicano, porque muchos, sobre todo
los de abajo, están con nosotros, ¡que no se crea el
pelele de Calderón que tiene de su lado a los militares y
a sus familias!”, aseveró.
López Obrador recordó entonces que, como el resto
de los mexicanos, aquí se padecen los efectos de una crisis
económica que se agravará con el incremento a la gasolina
y el diesel “que propuso el usurpador al Congreso, y que aprobaron
los priístas y los panistas, las cosas no marchan bien en
nuestro país, ni en lo político ni en lo económico”.
Aseguró que Felipe Calderón “no merece respeto,
porque no respeta al pueblo de México, así lo saben
ahora quienes se dejaron engañar en las elecciones del 2 de
julio de 2006, cuando les prometió bajar el costo de la gasolina,
ahora todo va a subir, los productos, los pasajes, además
de que seguirá sin haber empleos para los mexicanos, tampoco
hay apoyo para los campesinos, que cada vez compran más caro
y lo que producen lo venden más barato”.
Entonces
mencionó que apenas ayer, durante su visita a San
Felipe Usila, la comunidad de ese municipio esperaba el arribo de
los cuerpos de dos jóvenes, quienes murieron en el intento
de cruzar la frontera hacia Estados Unidos en busca de las oportunidades
de empleo que México no les dio.
“No queremos que se mantenga esta monstruosa desigualdad,
donde unos cuantos lo tienen todo y la mayoría no tiene nada,
no es justo, no es humano, no es cristiano, es necesario que nos
apresuremos a cambiar este régimen que nos afecta a todos”,
insistió.
Dijo
que este es justamente el propósito de celebrar el Grito
de Independencia en esta comunidad y el de haber recorrido los días
previos a las fiestas patrias las regiones de la Cuenca y de La Cañada,
en las que conviven nahuas, mazatecos y chinantecos, “para
refrendar nuestro compromiso con la gente pobre, con la gente humilde.
No debemos olvidar que es tierra de luchadores sociales que pelearon
por la justicia, lucharon por la independencia y por los desposeídos,
no debemos olvidar que había magonistas en Cananea y en Río
Blanco”.
Insistió en que el cambio no se va a dar “de arriba
para abajo” porque al “gobierno usurpador no le importa
ni el país ni su gente, y por eso es este movimiento. No es
que seamos rebeldes sin causa, tampoco que queramos buscar el poder
por el poder, sino de que las cosas cambien en favor de los mexicanos;
de este movimiento depende que podamos sacar al país de la
pobreza y la marginación”, dijo. |