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* No
debemos ser una izquierda legitimadora ni comparsa de la agenda
del FMI, puntualiza el presidente legítimo
de México
* La reforma fiscal calderonista se basa en imponer nuevos impuestos
al pueblo, sin tocar privilegios de una minoría rapaz, asegura
* Exige aplicar un plan de austeridad, combatir la corrupción
y quitar las millonarias pensiones a ex presidentes
* ¿Qué sería del pelele sin la tele? Mediante la manipulación
de los medios de comunicación tratan de imponerlo, asegura
* Expresa su solidaridad con el periodista José Gutiérrez Vivó,
que fue asfixiado económicamente por no someterse al régimen
Desde el Zócalo, el corazón político del país, Andrés
Manuel López Obrador, convocó a diputados y senadores del PRD,
PT y Convergencia, que forman el Frente Amplio Progresista, a rechazar la reforma
fiscal del gobierno espurio de Felipe Calderón, por considerar que no
se debe negociar con quienes sostienen una política contraria al interés
del pueblo y entregan la soberanía nacional al extranjero.
Flanqueado por legisladores de las mencionadas fuerzas políticas, el presidente
legítimo de México les recomendó cero negociación,
porque “no podemos ser una izquierda legitimadora, mucho menos podemos
adherirnos como comparsa a la agenda del Fondo Monetario Internacional”.
Con base en el contenido de la reforma fiscal calderonista, aseguró que
dicha iniciativa implica un aumento de impuestos para la mayoría de la
población, profesionistas independientes, pequeños y medianos comerciantes
y empresarios, sin tocar los privilegios fiscales de una minoría
rapaz.
Ante miles de ciudadanos que se concentraron en la Plaza de la Constitución,
subrayó que la izquierda no debe establecer negociación alguna
con la derecha panista, que todo lo deshumaniza y que está a favor de
una política antipopular, entreguista y de empobrecimiento.
En el tercero y último día de trabajos de la asamblea de la Convención
Nacional Democrática (CND), explicó las razones de su llamado a
los legisladores del Frente para no aprobar la reforma fiscal calderonista. “Lo
legítimo en nuestro caso es no adherirnos como comparsa a la estrategia
que insiste en mantener el atraso del país y el empobrecimiento del pueblo”,
puntualizó.
Además la reforma fiscal es fruto de una recomendación del Fondo
Monetario Internacional y se sustenta en la aplicación de nuevos impuestos
que lesionarían la precaria economía de millones de familias en
condiciones de pobreza, afirmó.
Señaló que con la simple aplicación de un nuevo gravamen
a las gasolinas se desataría una escalada de precios en artículos
de primera necesidad. La derecha panista “pretende cobrar más impuestos
a los trabajadores y a la clase media a la que tratan con saña desagradecida.
Y todo, sin tocar el oneroso gasto burocrático”, agregó.
En cambio, enfatizó, la agenda del Proyecto Alternativo de Nación
establece la necesidad de cambiar la actual política económica
por medidas encaminadas a reactivar el empleo, retomar el camino del crecimiento,
entregar apoyos al campo y ofrecer oportunidades de estudio a miles de jóvenes.
Recordó que en los últimos 24 años de imposición
de la política económica de corte neoliberal no hay crecimiento
económico, no hay fuentes de empleo ni bienestar para el grueso de la
población. En consecuencia, México se convirtió en el país
que más mano de obra exporta al extranjero, pues cada año se autoexilian
un promedio de 600 mil connacionales, abundó.
Para obtener mayores recursos, que se podrían canalizar a programas sociales,
López Obrador recomendó al gobierno espurio eliminar los jugosos
salarios que recibe la alta burocracia panista, así como a los ministros
de la Corte, retirar las millonarias pensiones a los ex presidentes y combatir
la corrupción.
A menos de seis meses de la entrada en vigor de la cláusula del TLC para
América del Norte que permite la libre importación de maíz
y fríjol, el presidente legítimo de México convocó al
pueblo a participar en una campaña nacional por la soberanía alimentaria
y la reactivación del campo, “porque en la salvación del
campo está la salvación de México”.
Recordó que sin maíz no hay país y destacó la necesidad
de defender al campo, a sus trabajadores y a las comunidades indígenas, “para
que coman quienes nos dan de comer”.
Acompañado por la escritora Elena Poniatowska, dirigentes del PRD, PT
y Convergencia, así como por el jefe de Gobierno del DF, Marcelo Ebrard
y un nutrido grupo de escritores, moneros y defensores de los derechos humanos,
expresó su solidaridad con los presos políticos, sobre
todo con aquellos que se encuentran recluidos en penales federales,
como el dirigente de la APPO, Flavio Sosa.
En cambio, demandó la renuncia y castigo para los gobernadores de Oaxaca
y Puebla, los priistas Ulises Ruiz y Mario Marín, por ser los responsables
de violar las garantías fundamentales del pueblo oaxaqueño
y de la periodista Lydia Cacho.
Durante el mensaje que dirigió a los mexicanos, López Obrador se
pregunto: ¿Qué sería del pelele sin la tele? Hay toda una
estrategia para imponerlo a través de una manipulación de los medios
de comunicación, aseguró.
La situación ha llegado al grado que la derecha panista “ha envilecido
a un número significativo de periodistas y comunicadores y, los que no
se han dejado someter, han sido amenazados, hostigados y asfixiados económicamente”.
Puso de ejemplo el caso del periodista José Gutiérrez Vivó,
que durante 33 años transmitió Monitor. Al conductor de dicho informativo
le manifestó su solidaridad y “le decimos que puede contar con nosotros”.
El presidente legítimo de México reiteró su determinación
de convocar a una asamblea nacional extraordinaria de la CND para tomar las medidas
necesarias, si el gobierno apócrifo de Calderón toma la determinación
de enviar al Congreso de la Unión una iniciativa de reforma para entregar
el petróleo al capital privado, sea nacional o extranjero.
Al informar que en los últimos seis meses recorrió un total de
530 municipios de los dos mil 500 del país, manifestó que más
de un millón de mexicanos se incorporó como representantes del
Gobierno Legítimo de México y que la meta es llegar a cinco millones
de ciudadanos en el año 2008.
Al final de su intervención, López Obrador llamó a los mexicanos
a no perder la fe, a defender los intereses de la Nación, a ser perseverantes
en la lucha por los ideales y la causa, que es transformar a México, “porque
tarde que temprano surgirán las opciones para renovar y construir las
nuevas instituciones de la República, la nueva legalidad, la nueva economía,
la nueva forma de hacer política y una sociedad menos desigual y más
humana”.
A la asamblea de la CND asistieron también el ex jefe de Gobierno de la
Ciudad de México, Alejandro Encinas Rodríguez, representantes de
las redes ciudadanas e integrantes del Gabinete del Gobierno Legítimo. |